Lo definiría como me definiría a mí mismo, pues aquí me vuelco yo, y aunque no por entero, sí queda mi impronta. Yo desde luego no me considero algo estático, algo que se encuentra anclado en unos estereotipos opresores, sino dinámico, en continua formación ¿Cómo me definiría entonces? como indefinido. Pues yo no me hago a mí mismo prisionero, cautivo en el habitáculo de las palabras, sino que son ellas mis compañeras, las confidentes terapéuticas de mi alma.
"Y quizás, sin sentido, pero muy sentido por él, presentía y sentía que ella, allí sentada, no sentía lo que asentía, o que ella, asintiendo, asentía que no sentía lo que él sentía por ella...y sintiendo él, por ello, -muy profundamente- no sentir de ella el sentimiento que por ella él sentía."