Lo definiría como me definiría a mí mismo, pues aquí me vuelco yo, y aunque no por entero, sí queda mi impronta. Yo desde luego no me considero algo estático, algo que se encuentra anclado en unos estereotipos opresores, sino dinámico, en continua formación ¿Cómo me definiría entonces? como indefinido. Pues yo no me hago a mí mismo prisionero, cautivo en el habitáculo de las palabras, sino que son ellas mis compañeras, las confidentes terapéuticas de mi alma.
El disfraz de la falsedad
Crápula es
de santo se disfrazaba
drácula ser
de espanto le gustaba
Mundos...
¿Qué es el mundo? ¿Quién soy yo? Yo soy mi mundo, tú eres tu mundo. Yo no soy el mundo, no existe el Mundo. El mundo que yo veo, es el único que existe, distinto e igual al mismo tiempo que el tuyo, pero no, para mí no existe tu mundo; tú ves lo mismo, yo también; tú desde tus gafas, yo desde las mías. ¿Qué ocurre? Sencillo. Percibimos lo mismo, pero desde un distinto enfoque. Ambos vemos el mismo Sol, la misma Luna, las mismas estrellas…ambos interpretamos diferente, de distinta manera…Existen tantos mundos, existen tantas gafas, existen tantos tús…Sin embargo, sólo existe un yo, mi mundo, mis recuerdos, mis sueños…mi mundo.
Perdido en la nada
Confundido por todo
Me encamino para
Derretirme solo
Entre el día y la noche,
de forma paulatina,
transcurre lentamente
la sesión vespertina
Aunque no sea trovador,
si te gusta mi melodía,
será porque mi composición,
te inspira alegría
Ahí estás por tu lado
como si pasado no hubiera nada,
y yo de ti hipnotizado
voy siguiendo tus pisadas.
Volver quiero a ese sueño
y sentirlo otra vez,
no lo consigo pese a mi empeño
y me resigno sin querer.
Volver quiero a ese sueño
y sentirlo otra vez,
no lo consigo pese a mi empeño
y me resigno sin querer.
Mal me parece el proceder de los demás,
mas yo me sitúo donde el hipócrita está.
Aunque en ello yo insisto
sólo es algo imaginario,
sin embargo yo persisto
mientras actúo en el escenario.
Sentado en las dunas,
reflejada en el mar,
no sólo veo la luna
sino tu dulce mirar.
Abundante es la vegetación
y fresco y puro es el aire,
todo ello a mi alrededor
me consume y me deshace.
Cómo añoro de niño
aquella candidez,
que era por un lado dulce
y por otro cruel.
Ganas de vivir,
ansias por amar,
todo tiene fin,
ola de la mar.
De ti me siento alejado
mientras maúllo por la noche,
todo ello en mi tejado
con mi amor de derroche.
Que en esta singladura que ahora nos depara, no nos resulte dura ni la más mínima mirada.
Es breve pero intenso,
es muy rápido y fugaz,
es así pero lo siento,
es así pero es real.
Espero que nuestra rutina,
si es en un futuro,
sea una alegre colina
y no un prado oscuro.
Oscura era la playa,
muy densa era la niebla,
mi mente, que no se calla,
mi corazón triste quiebra.
De forma suave y delicada;
pisa el suelo, pisa y calla;
no emite sonido ni rumor;
mas gran melodía es su amor.
Media es la luna;
curvas son sus curvas;
una clara, una oscura;
poco a poco se desnuda.
Las tejas con moho
de mi tejado
son penas de dolor
no olvidado.
Sigue en mi mente;
no lo he borrado;
pues sigue presente;
y en mi pasado.
Si de mí brotan versos
con cada uno de tus besos,
diamantes recojo
de cada uno de tus ojos.
Aquel medio limón
no es media naranja,
tiene corazón
no tiene esperanza
La activa calavera
del bisoño rapsoda
se derrite como cera,
se consume ella sola.
Su fragancia es verde,
densa como el bosque,
pero nunca se pierde,
mas siempre se esconde.
Esa estrella
que brilla mucho,
siempre me espera,
por ella lucho.
Cada mañana recuerdo tu desnudez,
sin el verde de manzana,
con el blanco de tu piel.
Este vacío es sólo mío.
Tengo Calor.
Tengo frío.
Mi profunda musa;
sus labios azules;
mi mente confusa;
mi mente se pudre.
A cada paso
sin humor,
no hay payaso
ni bufón
Aunque soy ordenado
en mi desorden,
ya me he olvidado
de mi nombre
Es eterno,
no hay retorno;
qué remedio,
ya estoy loco.
No vivas con pesimismo,
te saldrá todo peor,
y por mucho que me repito,
en lo mismo peco yo.
Cada momento tiene su papel,
escrito con su tinta,
que sus frutos dará después
desde otro punto de vista.
Lo que se aprecia, se aprecia, cuando brilla por su ausencia.
Todo aquello que no dijo/
todo aquello que calló/
permanece escondido/
permanece en un rincón.
En un sombrío rincón/
tras aquella vieja puerta/
vive la desolación/
en aquella marioneta.
Se va tiñendo de negro/
el prado verde y exuberante/
y no tiene remedio/
avanzando a cada instante.
Quizás sea por el oleaje/
quizás sea por la luna/
pero empiezo a marearme/
con esta densa bruma
Mi sonrisa desdichada/
que no parece dispuesta/
se confunde en su mirada/
que de largo me atraviesa.
Retorna el torbellino/
las imágenes se agolpan/
se impregnan mis oídos/
del verde y suave aroma.
Esa suave espuma/
del mar las olas/
es de fina espesura/
es de salado aroma.
Honrado camarero.
Corazón no sincero
¿quién sirve deprimido
su postre preferido?
Se extiende el oscuro horizonte/
la claridad de antaño se apaga/
se extingue el placentero presente/
la felicidad rápido se acaba.
El fulgor de esa luz se ha apagado
en este nocturno azul estrellado.