Lo definiría como me definiría a mí mismo, pues aquí me vuelco yo, y aunque no por entero, sí queda mi impronta. Yo desde luego no me considero algo estático, algo que se encuentra anclado en unos estereotipos opresores, sino dinámico, en continua formación ¿Cómo me definiría entonces? como indefinido. Pues yo no me hago a mí mismo prisionero, cautivo en el habitáculo de las palabras, sino que son ellas mis compañeras, las confidentes terapéuticas de mi alma.
Nada. Hablar sin decir nada. Todo. Decir todo callando. El tiempo pasa.
Nada. Ganas de nada. Todo. Desganas por todo. El tiempo pasa.
Nada. Nada por qué llorar. Todo. Llorar por todo. El tiempo pasa.
Nada. Vivir por nada. Todo. Todo por vivir. El tiempo pasa.
Nada. El tiempo pasó...