Lo definiría como me definiría a mí mismo, pues aquí me vuelco yo, y aunque no por entero, sí queda mi impronta. Yo desde luego no me considero algo estático, algo que se encuentra anclado en unos estereotipos opresores, sino dinámico, en continua formación ¿Cómo me definiría entonces? como indefinido. Pues yo no me hago a mí mismo prisionero, cautivo en el habitáculo de las palabras, sino que son ellas mis compañeras, las confidentes terapéuticas de mi alma.
Pasa el tiempo que vuela
tus sonrisas se pierden
como un eco de la marea
que nunca más vuelve
Y sopla suave el viento
y ahora sube la marea
que me trae el sentimiento
que me aturde y me marea