Lo definiría como me definiría a mí mismo, pues aquí me vuelco yo, y aunque no por entero, sí queda mi impronta. Yo desde luego no me considero algo estático, algo que se encuentra anclado en unos estereotipos opresores, sino dinámico, en continua formación ¿Cómo me definiría entonces? como indefinido. Pues yo no me hago a mí mismo prisionero, cautivo en el habitáculo de las palabras, sino que son ellas mis compañeras, las confidentes terapéuticas de mi alma.
Quizás le interese a pocos, aunque lo más probable es que tan sólo me interese a mí, de cualquier forma, y no seáis impertinentes,pues no todos os tenéis que dar por aludidos como destinatarios de esta noticia, mi única intención es hacerle saber algo que considero importante a los cuatro gatos (a los que estoy enormemente agradecido, todo hay que decirlo) que no sé por qué extraña razón me leen y dedican parte de su tiempo a la lectura de mi blog. El caso, y antes de que me vaya por las ramas, tan sólo pretendía decir que tengo planteado ya el guión de mi novela. ¡Está ya en el horno, vaya! Por tanto este artículo tan sólo es a título informativo.Y espero que pueda publicarla algún día; me haría mucha ilusión. Por hoy nada más, y eso, que no me abandonen esos cuatro gatos.