Lo definiría como me definiría a mí mismo, pues aquí me vuelco yo, y aunque no por entero, sí queda mi impronta. Yo desde luego no me considero algo estático, algo que se encuentra anclado en unos estereotipos opresores, sino dinámico, en continua formación ¿Cómo me definiría entonces? como indefinido. Pues yo no me hago a mí mismo prisionero, cautivo en el habitáculo de las palabras, sino que son ellas mis compañeras, las confidentes terapéuticas de mi alma.
El extravagante y misterioso mundo de los sueños...No sé si lo dijo Freud o si fue lo que yo interpreté de éste y he acabado por inventarme, pero podría decirse que los sueños no son más que el reaparecer de aquello que en cierta forma nos preocupa y de lo que por alguna razón olvidamos y dejamos a un lado, en el oscuro rincón de nuestra mente; mente ésta muy ocupada, incapaz la mayoría de las veces de acometer todo cuanto se le viene encima durante todo un día. Así pues, esa "preocupación" o pensamiento reprimido que se encuentra relegado en el ostracismo de nuestra ajetreada mente, es alumbrado durante la noche, y hace saber su existencia en ese momento de relativa calma que es el del sueño. Por lo tanto, ese pensamiento del que por cualquier motivo nos deshicimos, vuelve; vuelve, y lo hace a través de los sueños, de una forma quizás ilógica, surrealista, pero queda la esencia de ese pensamiento reprimido, puede que farragosa, pero si se analiza un poco y con paciencia puede llegarse a ella, sabiendo, claro está, cómo funciona cada uno, en este caso, cómo funcionamos nosotros, nuestra mente.
Esto no quiere decir que todo cuanto soñemos sea producto de un pensamiento reprimido, no. La función del sueño no es otra que la de conseguir sumirnos en un profundo sueño; si nos acordamos del sueño, éste no ha cumplido su función como debería, pues no debemos acordarnos del sueño, siquiera de que hayamos soñado, pues siempre soñamos. Así pues, si no nos acordamos del sueño y éste ha conseguido que durmamos plácidamente y hayamos descansado, el sueño ha cumplido a la perfección su misión.