Lo definiría como me definiría a mí mismo, pues aquí me vuelco yo, y aunque no por entero, sí queda mi impronta. Yo desde luego no me considero algo estático, algo que se encuentra anclado en unos estereotipos opresores, sino dinámico, en continua formación ¿Cómo me definiría entonces? como indefinido. Pues yo no me hago a mí mismo prisionero, cautivo en el habitáculo de las palabras, sino que son ellas mis compañeras, las confidentes terapéuticas de mi alma.
...Y la habitación, en la que tan sólo se filtraban unos finos haces de luces por los resquicios de la persiana, estaba en aquel momento inundada po
r una suave oscuridad, una atractiva oscuridad con la que tan sólo podía distinguir los contornos,con la que tan sólo podía fijarme en la silueta de su sinuosa y delicada figura...
Y un silencio vibrante, un silencio que conseguía que las sutiles pisadas de sus pies descalzos fueran aún más sensuales... A medida que se movía y se acercaba, cada uno de esos finísimos hilos de luz iluminaba las distintas partes de su pálido rostro, de su larga cabellera azabache, y en algún que otro momento creía ver sus voluptuosos labios que sonreían dulcemente...