Lo definiría como me definiría a mí mismo, pues aquí me vuelco yo, y aunque no por entero, sí queda mi impronta. Yo desde luego no me considero algo estático, algo que se encuentra anclado en unos estereotipos opresores, sino dinámico, en continua formación ¿Cómo me definiría entonces? como indefinido. Pues yo no me hago a mí mismo prisionero, cautivo en el habitáculo de las palabras, sino que son ellas mis compañeras, las confidentes terapéuticas de mi alma.
Ojos de profundo mar sereno
suave oleaje que arrulla
dormir plácidamente en tu seno
con amor y esencia tuya
El suave y tímido roce
de tu blanca piel espuma
hace que de mí sólo brote
amor y vida pura
Dueña de mi anhelo
de mi más íntima ternura
del profundo sentimiento
de mi alma toda tuya.