Lo definiría como me definiría a mí mismo, pues aquí me vuelco yo, y aunque no por entero, sí queda mi impronta. Yo desde luego no me considero algo estático, algo que se encuentra anclado en unos estereotipos opresores, sino dinámico, en continua formación ¿Cómo me definiría entonces? como indefinido. Pues yo no me hago a mí mismo prisionero, cautivo en el habitáculo de las palabras, sino que son ellas mis compañeras, las confidentes terapéuticas de mi alma.
Erase una vez un niño llamado Oiram que tenía por amiga a Dadeisna. Oiram, un niño muy creativo y lleno de imaginación, no recordaba desde cuándo los lazos de la amistad le unían con Dadeisna, una niña exigente y manipuladora. Oiram se figuraba que ella...
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Una palabra, vida, y otras tantas con la que tratamos de delimitar su contorno: un qué, un por qué, un para qué y un cómo. El primero, el "qué", obviamente, lo descartamos a la hora de profundizar. El "qué", "qué es la vida", sabemos lo que es perfectamente,...
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¿Dónde estoy? Físicamente en cualquier lado. Ahora mismo pierdo conciencia de lo que mi cuerpo, mi piel, deja o no de tocar, o de rozar. Podría decirse que paseo por entre las calles y avenidas de mis pensamientos, de mi sesuda y a veces enrevesada cabeza,...
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