Lo definiría como me definiría a mí mismo, pues aquí me vuelco yo, y aunque no por entero, sí queda mi impronta. Yo desde luego no me considero algo estático, algo que se encuentra anclado en unos estereotipos opresores, sino dinámico, en continua formación ¿Cómo me definiría entonces? como indefinido. Pues yo no me hago a mí mismo prisionero, cautivo en el habitáculo de las palabras, sino que son ellas mis compañeras, las confidentes terapéuticas de mi alma.
Acaso era un Sol. Un Sol vigoroso y cálido, lleno de vitalidad. Con un destello dorado, pero muy propio y carismático, especial. Su calidez rozaba sobre la piel delicada y dulcemente, con una voluptuosidad cándida, alegre y con algo de travesura al mismo...
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Este libro, si no el mejor, es de los mejores que he leído. Quizás por ello no me limite a transcribir únicamente este capítulo, puede que en otro momento haga lo propio con algunas de las míticas conversaciones, de gran contenido, que el protagonista,...
Leer el postEl arrullador y lejano sonido de las olas; el parpadeante y tenue brillar de las estrellas; el contacto de mi piel sobre la fría y suave arena. Estaba tumbado, con los ojos cerrados, traspuesto, absorto en mis pensamientos, y todos ellos abigarrados;...
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